El estudio

Leemos contratos alemanes con quienes deciden desde Galicia —y desde otras provincias— si merece la pena firmar y mudarse.

El estudio

Contrato Claro Alemania nace de una necesidad repetida en mostradores de empleo y grupos de quienes se van a trabajar al norte: el contrato llega en alemán, el sueldo se anuncia en bruto y el primer mes el banco recibe menos de lo esperado. El estudio se abre en Os Blancos, Ourense, para atender esa conversación en castellano, con el papel encima de la mesa.

No somos una gestoría alemana ni un sindicato. Nuestra práctica es la consulta previa a la firma: leer el Arbeitsvertrag, situar el Bruttogehalt en el oficio y el Land, y explicar cómo se arma una Gehaltsabrechnung. Cuando el asunto pide un Anwalt en Alemania o un Steuerberater, lo decimos y no alargamos la sesión.

Cómo trabajamos

Pedimos el documento completo. Preferimos citar la cláusula antes de opinar. Reservamos tiempo de llamada porque el miedo suele estar en una frase —la Probezeit de seis meses, un Befristung a un año, un pacto de devolver el curso de carretilla—. Las sesiones son individuales; no hay aulas ni “programas”.

Personas del estudio

Retrato de Inés Padín, lectora de contratos
Inés Padín
Lectura de contratos y notas al cliente. Coordina los encargos con fecha de firma cercana.
Retrato de Xoán Freire, rangos salariales
Xoán Freire
Tablas de convenio, anuncios de oficio y contraste del bruto ofertado.
Retrato de Carla Moure, nómina
Carla Moure
Sesiones de nómina: Steuerklasse, cotizaciones y extras que no llegan el primer mes.

Relación con quien consulta

Guardamos el PDF solo el tiempo del encargo y lo que pida la ley de conservación descrita en privacidad. No compartimos tu contrato con empleadores. Si vienes derivado de un sindicato o de una asociación de emigración, el encargo sigue siendo tuyo: firmas tú el contrato, no nosotros.